lunes, 14 de diciembre de 2009

Contradiccion elemental

Al final, tanto tiempo de ocio no me deja tiempo de ocio.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Assumptio

Escrito hace como un mes, me había dado paja tipearlo.

Una puerta abriéndose. ¿La de entrada? Parece. Sí, escucho pasos. ¿Qué hora es? 2:30 am. Parece que todos duermen, el momento perfecto para el atraco. Arma cargada, sin seguro. Pasa loco, no hay nadie. Wow, entraron a robar. Mierda conchetumadre, que hago. ¿Estarán armados? Demás. El teléfono... mierda en el living. Atrapado e incomunicado. Seguramente se pondran a revisar todas las piezas. Algo de valor tiene que haber. Mmm... un DVD, un plasma demasiado grande. Oh weón, un notebook, un iphone. A ver, me voy a poner a revisar la joyería. Puta que ruido hizo el piso. Va hacia el fondo, ah, por las joyas. Ojala las encuentren luego, que no se despierte nadie, por favor. Donde chucha están las joyas. Ahí están las weas. Por la mismísima mierda, son de fantasía. Ya, filo, nunca falta el weon que las compra. Pa entro. Nada mas en esta pieza. Reviso las otras. Oh weón la mea mina, ta muy wena... NO MIERDA. La toco el jefe me mata. Por la cresta, que hago. No puedo dejar que desvalijen la casa, mas lo que nos hemos esforzado... mierda se metió a la pieza de la Vada. Dios, si existes, que la dejen en paz. Desodorante, si, eso, en los ojos. Si andan con arma blanca jodieron, pero si andan con pistolas me fui a la xuxa. Ya weón, da igual. Mejor la dejo tranquila. ¿En qué anda este loco? Ah, sacando las cosas. Bien. Ya, reviso la otra pieza.
¿Puerta abierta? chucha, este weón entro. Ojala no escuche mi corazón a 1000 por hora, porque si lo escucha, cague. A ver, que hay en la pieza... una radio, pero muy grande. Mejor la dejo. Algo mas? No. Ya, me voy. Pera, ¿Qué fue eso?. Que mierda? AHH!! Mis ojos!! Directo a los ojos!! Si, que buen tiro, señores. Mierda tiene una pistola,ah, ahí viene el otro. Fuego!! Seee, otro ciego. A ver, pata' en las weas al por mayor!. Toma, mierda, que xuxa vienen a robar a mi casa, flaytes qls. Yo no toy pal webeo de nadie. Le voy a enseñar a este weón quien manda. Pistola entre las cejas.
-Te gustó, weoncito? Venga pa' ca'. Eso, a la living, al sillón, vamos.
-Que xuxa?
-Di tus ultimas palabras conchetumadre, que de esta no sali.
-Chúpame el pico maraco reculiao.
-Bonitas palabras, quedarían bien de epitafio.
Apreté el gatillo, y sus sesos pintaron la pared tras él. Muerto weón, muerto. ¿Muerto? ¿qué wea? No siento el corazón, no respiro, pero pta... veo, pienso... no estoy muerto... del todo. Voy a penar a este weón. A mi nadie me mata y se las lleva gratis.
-Hola
OMGWTF!? Un we-... ¿¿¿¿!!!Un ángel!!!????
- Hola, recién llegado.
-Ahem... esto... emm... estamos.... muertos?
-Tu si. Yo no.
-Cómo?
-Básicamente, yo nunca estuve vivo, por lo que no puedo estar muerto.
-Oh....
-Vamos
-¿¿A donde??
-Pa `rriba po, a menos que quieras bajar. Yo soy el que guiará tu camino.
-Hmm... este weón me mató, algo le tendré que hacer.
-Pierde cuidado y calmate. Yo se el futuro de los vivos (mas no así el de los muertos) y te adelanto que lo pillan y le dan 20, y a los 6 días después de que sale las caga de nuevo y le dan 40 más.
-Va a matar a otro...
-Otra... y, sí, es inevitable. Pero da igual, al fin y al cabo la gran mayoría de los asesinados suben. Vamos?
-Ya, será, yo quería penarlo.
-Dato practico: Si no subes ahora, te quedas acá, y punto.
Este ultimo argumento me convenció.
¿Qué me iba a quedar haciendo acá abajo después que el weón este se muera?
-Vamos.



viernes, 13 de noviembre de 2009

Coitus Iterruptus

El asalto estaba listo. Más de 2 horas preparando, aprendiéndose los planos, escogiendo los equipos y el equipo. El objetivo era simple, pero complejo. Sacar a 3 personas encerradas en la bodega de un 3° Subterráneo. Sonaba simple, pero… los zombis. Los 3 de la bodega, tenían esa rarísima mutación que impedía al virus acoplarse a las células del huésped. Pero el equipo… todos los agentes eran susceptibles. Bastaba con que un infectado desgarrara la piel, o la mascara de gas, para contagiarse. Llevaban trajes Hazmat, con un traje de cuero entero de Kevlar debajo. Pero con estos zombis, especialmente los mutantes, nada era predecible. Ninguna precaución era suficiente.


Armas listas. Asalto en

3

2

1

Vamos


Se sabia que la gran mayoría de los infectados eran inmunes a los venenos, en cualquiera de sus presentaciones, tanto la los venenos comunes como a los no tanto. Lo que dejaba el veneno más universal de todos, la bala.


Con la rapidez de un rayo y la efectividad de la abstención, limpiaron el primer piso, el camino al acceso a los subterráneos. Una vez allí, unos cuantos infectados mutantes, básicamente porque eran reacios a la luz y al ruido, los atacaron, pero se los cagaron sin mayores complicaciones.


De hecho, estaba resultando demasiado fácil.


El segundo subterráneo complicó un poco las cosas para el equipo. Una bala loca genero una reacción en cadena que termino en un gran bullicio, lo que atrajo a los infectados del subterráneo, sino también a muchísimos desde la superficie. Y a una gran cantidad de mutantes con ellos. En esa horda cayeron 3 compañeros, quienes, para ahorrarle el trabajo a los restantes, y también por el honor, determinaron suicidarse. Los 9 restantes avanzaron cautelosamente, y con un animo sombrío, hacia el tercer y último subterráneo.


Habían llegado. Separado de los demás por una gran puerta doble, que lo aislaba parcialmente del bullicio exterior, el tercer subterráneo parecía mucho mas limpio de zombis que el resto. Pero el equipo se encontró de plano con su peor pesadilla. Una de las mutaciones mas raras de los infectados, un engendro de 3 metros de alto, con músculos súper desarrollados, profiriendo un

jueves, 12 de noviembre de 2009

Viaje

Me voy a Punta Arenas.

Prometo andar con lápiz y papel para todos lados, que estoy seguro que inspiración me va a sobrar.
No se si tendré posibilidad de conectarme a la blogosfera, a si que puede que el día que vuelva aparezcan varios cuentos de un paraguazo.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Paradise Lost

Al fin el viaje que tanto esperábamos. Se que tengo que hacer fila, esperar, una por una al edificio entrar. Ahí veremos la luz. Tanto hemos esperado, desde pequeñas, por este momento. Nuestras abuelas siempre nos cuentan.

La que entra no sale dicen, pero no hay que preocuparse, no vas sola, siempre con amigas. Es un sitio encantador, con juegos, comida de sobra, lugar de canto y regocijo, donde el pasto no falta, el agua es clara, los lobos no acechan, el sol se pone cuando una se cansa, y sale cuando se despierta. Ahí voy. Sin temor, con mis amigas.

Largo tiempo he esperado este momento, la fila es lenta, esperar un poco mas no hace mal, he esperado toda una vida. Todas lo hemos hecho. Mi turno llegara sin duda, mugo de contento.

Si, al fin es mi turno, paso el portal con las siete cerraduras de hiero, cobre, oro, plata, madera, cristal y plástico. Leo el cartel a mi izquierda, sin comprender lo que dice. ¿que sera? Supongo que el nombre de este lugar, si. Me siento desvanecer, que bien se siente, si, el cuello tibio, los sentidos apagándose. Ah, para el futuro, el nombre del paraíso.


Matadero

miércoles, 21 de octubre de 2009

Lex Divina

Inspiraciones múltiples, escrito en una clase de Castellano particularmente entretenida

Cosquillas, la gente me hace cosquillas, allí en su espacio. Sobretodo los que pasan la aspiradora, hay que risa. Pero nadie lo nota, total, realmente estoy solo. Miles de personas viven en mi, pero realmente, realmente, estoy solo. Puedo oírlos, verlos, sentirlos, cada uno en su departamento, pero no puedo hablarles, no puedo decirles "Hey, se te quedo la olla encendida" ni "Cuidado con el Raulito, ¡Que no se acerque tanto a la ventana!". Y las catástrofes brotan dentro de mi por idioteces.

Y todo porque no puedo hablar.

Me acuerdo de la vieja del 721, que un día se murió no más, tan buena que era ella, y comenzó a podrirse en la silla del comedor, el plato de legumbres servidas frente a ella. Yo gritaba, gritaba a los vecinos, al conserje, pero nadie me oyó, nadie. Y así paso una semana, hasta que el conserje trato de comunicarse con la vieja, porque había mal olor, y claro, cuando abrieron la puerta, se toparon con lo que yo ya sabia, lo que trate de decirles.

Y todo porque no pude hablar.

Me acuerdo de cuando se colo un ladrón detrás de una camioneta. Se llevo como 20 millones en cosas desde la casa de los injenieros, la 212. Y claro, yo como tarado ahí gritando. Ya tenia la experiencia de no comunicarme con mis propios inquilinos, a si que lo intenté con mis vecinos. Pero todos tenían sus propios problemas. Ninguno me oyó.

Y yo que creía que podía hablar.

Dolor. Sí. Menos mal que no puedo hablar, o mi grito se hubieses escuchado hasta el infierno. Que terremoto, me ha removido los cimientos. Todos corren, huyen. Ah, claro, mi pata chueca. Error del ingeniero, el terreno cedió un poco en un costado, y me doblé. Ahora estoy torcido. Y se van, claro, ya no soy seguro. Me abandonan, me dejan vació, y no me hablan, no me agradecen, me maldicen por estropearme. Y no puedo disculparme, no puedo despedirme. Y lloro. Y tiemblo. Y nadie me oye. Pero así es mejor, prefiero llorar en soledad.

Menos mal que no puedo hablar.

martes, 22 de septiembre de 2009

Ente Rodado

Cemento. Arcilla. Grava. Piedra. Barro. Incluso Arena. Incluso Mierda.

Toda mi superficie externa lo sufre. Si. Pero me gusta. Total, ese es mi propósito en el mundo.

Veo a mis hermanos, uno a mi derecha, uno tras de el, y otro tras de mi. Somos 4. Bueno, en realidad somos 5, hay que contar al flojo de arriba.

Ahora nos calentamos en la calle, en pleno verano, rodando sobre nuestro centro, sin descanso. Bueno, si, hay descanso, cuando el color se torna alto. Y ahí nos podemos relajar un rato, aprovechamos para conversar un poco. Pero dura poco, pues el color baja de nuevo, y rodar otra vez. Ah si, también cuando nos juntamos en grupos enormes. Familias de nosotros se unen para descansar juntos, gracias a algún caritativo que esta en mala posición.

Aunque no todo gira en redondo, claro esta. Hay veces en que alguno de nosotros explota. Se cansa; sea por viejo; sea por cansado; sea por enfermo; sea por qué se yo, el punto es que no da más, y explota. Y claro, nos jode a todos, porque podemos estar disfrutando del ruedo cuando uno explota y todos a parar, para que el flojo trabaje, ese que esta echado y hace lo que vino a hacer solo cuando otro se jode.

Pero después siempre llega otro flojo. Otro parásito necesario.

Pero basta del flojo, no merece tanta cháchara. Mejor me torno al discurso egocéntrico.

Me encanta trabajar bajo presión. No demasiada, pero la presión me ayuda. En general nos ayuda, dentro de un rango. Mucha presión y rendimos mucho, pero al poco explotamos; poca presión nos ponemos flojos, rendimos poco.

Y mucho depende de la superficie de trabajo. Si le damos mucho a la tierra, nos exfoliamos. Hay que admitir que se siente maravilloso. Al principio. Pero después... después comienza a doler, queda todo expuesto, sin protección. Si estamos mucho en cemento. Mmmmmmmmm, calorcito. Pero después nos alisamos mucho, nos relajamos y empezamos a rendir menos. Y la lista suma y sigue, podría estar días.
Uf, y la lluvia. Amo la lluvia. Qué entretención salpicar, sobretodo a los rectángulos que pasan por el lado, que lentos son, Dios mio.

Por ultimo. Debo decirlo? si, mejor si. Es que no todas las familias son como la mía. Somos muchos tipos. Algunas muy extensas, con 11, 15. Generalmente las familias de fornidos tienen mayor número. Otras muy pequeñas, sobretodo la típica pareja de flacos. A veces me gustaría ser como ellos, que libertad que tienen.

Bueno, mejor me callo. Es hora de trabajar. Total, me consuela que el ruidoso es inútil sin nosotros.